domingo, 5 de octubre de 2008

Sesión de tarde, by Doctor BE

Rocas, arena. Algunos arbustos raquíticos rompen la monotonía de esos ocres difuminados por un Sol de justicia que cae a plomo sobre ellos. Una serpiente dormita a la sombra de un cactus imponente. Suena un banjo. melancólico. Se cierra el plano lentamente y a lo lejos aparece una figura inconfundible que se mueve atravesando el cañón en penumbra; la cámara la sigue mientras se acerca en un picado imposible. Todavía suena la música cuando llega al pueblo. Cruza al trote la calle principal y se detiene frente al saloon. El vaquero descabalga; ata su montura junto al abrevadero y entra. El banjo calla, suenan dos disparos...

No hay pasado cinco minutos y ya estamos enganchados a la pantalla, absorbidos por una historia sencilla de buenos contra malos, personajes tópicos, trepidantes situaciones mil veces vistas, todo ello envuelto en paisajes evocadores que el Cinemascope nos hace sentir tan cercanos... Si hay algún placer comparable a la lectura de un buen libro, alguna manera de pasar la tarde que sabemos nunca nos va a decepcionar, es viendo una buena película de vaqueros (con o sin indios). (Alguno pensaréis que el mismo placer se puede obtener comiendo la porción justa de un buen chocolate, pero por supuesto eso es posible, incluso deseable, compatibilizarlo con las otras dos).
Cualquier ocasión es buena para disfrutar de una del Oeste. Este género, denostado por gente corta de miras, ha dado grandísimas películas: "Río Bravo", "El hombre que mató a Liberty Valance", "La Diligencia", "Centauros del desierto"... Luego vendría Sergio Leone, y un poco más tarde Clint Eastwood con "Sin perdón".
Viene el post a cuento de que ahora tenemos la oportunidad de disfrutar de un western con sabor añejo: "3.10 to Yuma", una gran película para quedarse pegado a la butaca; para disfrutar de asaltos y persecuciones, de tiros y jugadas de poker, de emboscadas y noches al raso, como hacíamos antes en la sobremesa del sábado; una película de las que hacen tener ganas, de nuevo, de disfrazarte: tejanos, camisa a cuadros, chaleco de cuero, sombrero y pistola al cinto... Aunque adolece de algunos tics inevitables en el cine de hoy (explícitas muertes violentas con algo de casquería, pirotecnia excesiva en las escenas de acción), los amantes del género no saldrán en absoluto decepcionados. No contaré nada sobre ella, no diré todo lo que me ha gustado. Simplemente id a verla.

jueves, 28 de agosto de 2008

Literatura juvenil (y2), by Doctor BE

Cuando era pequeño mi padre se ganaba bien la vida. Hoy, lo único que queda de aquello es una modesta torrecita en la Costa Brava. Allí pasábamos los meses de verano: largas mañanas de playa, seguidas de tardes tranquilas escondido tras un montón de libros condenados a ser devorados mientras mi hermano me atosigaba para salir a jugar. Yo siempre contestaba lo mismo: "cuando acabe el capítulo".

Cada 25 de junio mi madre me llevaba a la papelería de la esquina para que escogiera una quincena de libros; los metíamos en una caja que iba directa al coche, y de ahí a la casa de la playa. Libros que serían buenos o malos, alegres o tristes, emocionantes o aburridos... Pero lo mejor de un libro es la sorpresa que te espera dentro cuando lo abres por primera vez. A bote pronto y con aire ecléctico salen unos cuantos, típicos: Los 3 Investigadores y Puck; Los Hollister y El zoo de Pitus; El bandido Saltodemata, Zapatos de Fuego y Sandalias de Viento, Óscar; El hombre pequeñito, Veva, Els astronautes del "Mussol"...; y desde luego la omnipresente Enid Blyton (Los Cinco, Los 7 Secretos, La Familia,...; ¡por lo menos habré leído 100 de los 600 libros que escribió!).

(Abro paréntesis para hacer una mención especial, hablando de imaginación y de estilo literario (o de falta de ellos, aunque se disfrace bien como es el caso de la Rowling), para Michael Ende ("Jim Botón y Lucas el maquinista", "Jim Botón y los 13 salvajes, "Momo", "La Historia Interminable"), sin duda uno de los más grandes.)

Y ya un poco más mayorcito, mientras los demás se preparaban para ir a la discoteca de tarde, yo quedaba con Agatha Cristhie, con Stephen King, con Asimov, Tolkien y tantos otros. Llamadme raro, pero siempre los preferí antes que el Private o el Lib que hojeaba mi hermano; aunque tengo que confesar que a veces le robaba el Súper Pop y el Vale a mi hermana. ¿Subcultura? Bueno, revistas o cómics, novela o ensayo, poesía o el Sport: leer es importante; estar dispuesto a leer, hacer el esfuerzo que conlleva, es importante. Por eso no hay que caer en el esnobismo de creer que se es mejor por leer el "Ulises" de Joyce en lugar de el último hit de Noah Gordon. Y también por eso hay que animar a los niños a que lean; tal vez después de Harry Potter se interesen por Ursula K. Le Guin, y de ahí a Zola o a Ibsen hay un paso.

domingo, 17 de agosto de 2008

Literatura juvenil (1)

La literatura para niños y jóvenes, dicen que es la más difícil que hay (difícil de escribir, se entiende): hay que mantener la atención de un público con tendencia a dispersarse y levantar el culo de la silla con facilidad, además de competir con playstations-teles-internets, con los cómics, con las drogas blandas, incluso con la vecinita del quinto enseñando la goma del tanga por encima de esos tejanos tan ajustados.

Y eso no es nada fácil, ciertamente. Por tanto hay que concederle su parte de mérito a la Sra. Rowling, habiendo conseguido que millones y millones de chavales (400.000.000 de libros vendidos, ahí es nada) se lean por voluntad propia unas 3.000 páginas. Algunos en toda su vida no leerán una décima parte...

Y sí, habéis adivinado: este es un post dedicado a la serie de Harry Potter, hábilmente disfrazado por este su seguro servidor, y publicado con premeditación y alevosía en estas fechas en que la gente, si está, se amodorra ante cualquier cosa que le pongan delante.

O no.

Bueno, para los que sigan leyendo, no hará falta que explique de qué va la serie, ni cada uno de los 7 libros que la componen, ni quiénes son Harry y sus amigos, ni el mundo de magia (que no mágico) en el que viven. Les supongo enterados. Además ya se me ha ido medio post en la introducción... Simplemente diré que son de ese tipo de libros en que la historia va dando saltos de una acción a otra: al principio pasan muchas cosas, al final también, y entremedias nada más que cositas puntuales que van dejando caer pistas para la explosión final que va a llegar con el desenlace.

En realidad a mí siempre me ha parecido estar leyendo los libros de la serie de "Las gemelas en Santa Clara" o "Torres de Malory", de Enid Blyton, pero en versión 2.0. Incluso el Quidditch es una versión sobre escobas del lacrosse, que era el deporte más practicado en Sta. Clara (cosa curiosa, ya que debe ser un deporte bastante bruto a juzgar por cómo van equipados).

En fin, para no ser muy pesado, expondré brevemente los puntos fuertes y los débiles de la saga.

Gashina de piel (TM):

La historia engancha. Tiene las dosis justas de aventura, magia, comedia, terror, amor...

La historia evoluciona, que no es poco, con toda la coherencia que se le puede pedir. Pocos hilos sueltos quedan por atar, y lo que pasa hoy en general siempre tendrá una explicación mañana.

Los personajes evolucionan a lo largo de los 7 años que dura la historia: sus caracteres, sus motivaciones, su pubertad...

Paralelamente a la evolución de la historia y de los personajes, evoluciona también la escritura y el tipo de libro: se pasa de un pequeño libro para niños (del tipo "Manolito Gafotas" pero con más glamour) a un mezcla entre "Hazañas bélicas", James Bond y terror de medio pelo.

No entra en el pantanoso terreno del sexo: no olvidemos que en la última entrega los protagonistas ya tienen 17 años, edad a la que hoy en día los adolescentes han follado más y mejor que todos nosotros juntos; ¡imaginaos en un internado mixto!, o las semanas que Harry y Hermione pasan escondidos, solos, en medio del bosque. Por no decir que seguro que un 80% de los lectores estaban deseando leer algo más húmedo en los 2 últimos libros. Pero la autora, con buen criterio, no ha entrado al trapo.

Hay que sejir trafajando (TM):

El héroe es un tipo individualista, tozudo, incapaz de elegir la mejor opción para resolver un problema. No es que sea un antihéroe, es que a menudo actúa de manera que dan ganas de meterle la varita por salva sea la parte.

El mejor amigo del héroe es tonto y patoso, el típico graciosillo al que deseas ver morir en la siguiente escena (en las pelis este efecto es aún más acusado).

La mejor amiga del héroe es una repelente sabihonda. Eso NO es malo, desde aquí mi solidaridad hacia ella, yo de pequeño era igual; el problema es que hace gala de un carácter irrealmente incoherente cuando se trata de saltarse las reglas. (Para los curiosos, no hay sexo de por medio con Potter, lo cual es un acierto como ya he dicho.)

A algunos personajes la autora los utiliza, literalmente (les podríamos llamar "personajes-objeto") y son tirados a la basura una vez dejan de tener valor para la historia.

Literariamente, deja mucho que desear.

En cada libro aparecen un par de momentos efectistas (muere alguien, despiden a algún profesor, Potter recibe una paliza...). En descargo de la autora hay que decir no obstante que no abusa de ellos, no le fuera a salir un "Leyendas de Pasión", versión mágica.

A destacar el patético epílogo del último libro, malo de solemnidad además de ridículamente innecesario.

Ni chicha ni limoná:

El contexto: en realidad no se necesita mucha imaginación para idear un mundo con sus filias y sus fobias, en el que los magos van a la escuela, copian en los exámenes, se gradúan, encuentran un trabajo, tienen una moneda propia y un banco, hay ministros y una cárcel... Si queréis imaginación, leer cualquier libro de Michael Ende. La Rowling no inventa nada; desde luego no un lenguaje con su gramática y su fonética (o varios, como sí hizo Tolkien), ni una mitologia (o varias, como sí hizo Tolkien), ni saca los nombres de juegos de palabras filolo-etimológicos (como sí hizo, adivínenlo, Tolkien).

Finalmente, decir que el doblaje de las pelis que he visto (creo que la 2 y la 3) me pareció muy malo; esto viene a cuento de que en los libros protagonizados por quinceañeros la traducción es muy importante para que te puedas meter en la historia sin que chirríen según qué expresiones. Desgraciadamente no puedo aportar luz al respecto pues, para qué negarlo, me los he leído todos en inglés (excepto los 2 primeros, ¡y hace tanto que ya ni me acuerdo!). Y miedo me ha dado siempre acercarme a la edición en catalán...

Como resumen, desde luego no es ni la obra maestra que proclaman algunos, ni la mierda-pinchada-en-un-palo que dicen otros.

¿Recomendable? Y por qué no. Se lee rápido y entretiene. Desde luego, antes que cualquiera de Ray Loriga. Lo cual me da una idea para otro post, pero esta es otra historia y debe ser contada en otra ocasión.

miércoles, 23 de julio de 2008

"De King Kong a Einstein", by Doctor BE

La ciencia ficción (Sci-Fi en adelante, que queda más cool) hace tiempo que está de moda. Paralelamente se ha puesto de moda que escépticos puristas destripen los argumentos (algunos con toda la razón, por increíblemente malos) y los ninguneen alegando paradojas temporales o que contradicen el Principio de Indeterminación de Heisenberg. Es este un pasatiempo interesante, a raíz del cual surgió un curso en la UPC, y posteriormente la asignatura de libre elección "Física y ciencia ficción", en la cual parece ser que se analizan este tipo de incongruencias o "licencias poéticas" que pueblan los argumentos de la Sci-Fi. Más posteriormente aún, los profesores de esta asignatura aprovecharon por un lado un cierto mercado cautivo de público freak y curioso, y por otro las facilidades que da el hecho de ser profesor de universidad para que te editen un libro que como mínimo tus alumnos estarán "aconsejados" a comprar; aprovecharon, digo, para escribir un libro al respecto: "De King Kong a Einstein - La física en la ciencia ficción", de Manuel Moreno Lupiáñez y Jordi José Pont (Edicions UPC).

Pero señores autores, su libro es una mierda.

Las primeras 50 páginas, resulta curioso: explica por qué es científicamente imposible que existan las hormigas gigantes de "Them!", por qué King Kong nunca podría escalar el Empire State, o por qué Raquel Welch estaría incomunicada durante su "Viaje alucinante"... Pero las siguientes 275 se hacen increíblemente pesadas: los autores se limitan a dar una lista de películas y novelas, enumerando sus "fallos" o errores científicos, con pocos razonamientos y aún menos fundamento científico (que sería lo realmente interesante para los incautos que nos hemos comprado el libro con esa idea), y eso sí, spoilers a mansalva. Todo ello además en el típico tonillo informal de profesor-sexagenario-coleguilla-y-condescendiente- que-da-la-clase-como-si-estuviera-en-el-bar y que al final se hace totalmente insufrible.

Tengo que reconocer que sólo he podido aguantar el libro, y terminarlo, a base de echarle furtivas ojeadas en la intimidad, sentado en el trono por antonomasia de la pieza más importante de la casa.

Durante estas relajadas meditaciones en mi santuario tampoco he podido evitar el encontrar un paralelismo entre las expectativas frustradas tras la lectura de lo que pudo haber sido y no fue, y el hecho de que en nuestras universidades abundan esos profesores de amplios conocimientos y nula capacidad comunicadora para lograr hacer interesante un temario que lo es, y mucho.

Finalmente, y a pesar de que el noventaymuchosporcién de historias Sci-Fi se basan en argumentos que no se sostienen, nunca hay que perder la capacidad que tenemos de maravillarnos. Y no hablo sólo de películas y libros.

PD: Una crítica constructiva de alguien con más criterio, aquí.

lunes, 14 de julio de 2008

"El Misteri de l'Amor", de Joan Miquel Oliver - by LULA

J.M.O. Sóller, 1974.

Músico, compositor y letrista de Antònia Font. (www.antoniafontoficial.com) Llicenciat en filosofia per la UIB. "El misteri de l'amor" es su primera novela.

¿Qué puede esperarse de una novela que empieza así?:

"Tranquilos, vengo del futuro para traeros algo mejor.

a l'anunci de Neutrex"

Surrealista, onírica y lúcida al mismo tiempo, como las letras de sus canciones.

J.M.O. teje pedazos de una historia divertidamente irónica y cruel a veces, capaz de hacerme reír a carcajadas (bueno, eso no cuesta mucho), irreverente pero también tremendamente romántica. Filosofía de Peter Pan en el fondo.

Y con mucho sexo (lo menciono porque sé que para muchos es un dato relevante).

Él mismo la define así :

'Pel títol algú es pot pensar que és una novel·la tova, però no, és ben dura. Ara, jo sí que crec que l'amor és un misteri. El tema de la novel·la és l'amor i, l'argument, la història d'una vulva. Però la cosa important és com es desenvolupa el tema, no pas l'argument.'

Puedo decir que pasé un buen rato

¿Qué más se puede pedir?

sábado, 17 de mayo de 2008

Bad religion


Una amiga reciente acaba de enviudar. Durante algunos días me abstuve de preguntar detalles. Al cabo ella misma me los dio. Su marido, le llamaremos Salmón, murió de una afección cardíaca hereditaria. Claro que Salmón era una persona muy espiritual, una especie de líder new age que se había curado a sí mismo de algún tipo de distrofia muscular (yo lo dudo) y que había curado a su propio padre de la misma dolencia que lo mató a él (también lo dudo). Con un sentimiento trascendente que no envidio, decidió que en la siguiente vida podría resolver más asuntos kármicos, ya que en esta los había acabado todos. De manera que no hizo nada por curarse. Nada quiere decir NADA, ni siquiera ir al médico. Inútiles fueron las súplicas de familia y amigos.

Entendedme, nadie puede estar más a favor que yo del suicidio, siempre y cuando se trate de una acción lúcida y meditada, más al estilo Mishima que al modo del joven Werther.

Pero dejarse morir de una forma tan tonta y con un objetivo tan burro y haciendo sufrir a tanta gente sin ninguna necesidad... Imaginad al padre, curado por Salmón de la cardiopatía, sin poder convencerle de que se aplique la cura a sí mismo; imaginad lo mal que lo está pasando su viuda, imaginad los sentimientos de sus compañeros en la espiritualidad...

En fin, que está bien que se haya nuerto. El mundo mejora cuando se libra de tales verrugas. Salmón: ¡tururú!

viernes, 16 de mayo de 2008

"Juntos, nada más", by Doctor BE

Tengo una opinión bastante pobre de la literatura actual. El mundo editorial es puramente un negocio de fast read: se publica mucha basura, se escribe mucha más, el lector no quiere hacer esfuerzos para digerirla (intelectual, se entiende, porque físico sí se hace...; ¡mira que es difícil encontrar un libro de menos de 400 páginas!!), ni siquiera el escritor quiere hacer mucho esfuerzo para cocinarla. Como en el cine, como en el teatro, como en tantas otras cosas... (Tal vez dé una conferencia sobre el tema algún día.)

Por eso huyo como de la peste de los libros escritos los últimos 30 años en general, y de las novedades editoriales en particular, sobre todo si vienen con la etiqueta de best seller. Podéis llamarme snob, si gustáis.

A veces, sin embargo, uno se sorprende y encuentra pequeñas joyas como "Juntos, nada más", de Anna Gavalda (París, 1970; más de 3 millones de lectores sólo en Europa y traducciones a 35 idiomas de sus 4 libros). Una sencilla historia actual en la que cuatro personajes se mueven como peces en su pecera: atrapados, desorientados, chocando a menudo con el cristal transparente que los encierra en una vida que parece que les ha vencido, se entrecruzan de una manera natural y en absoluto forzada a pesar de todas las cosas que los diferencian (y por tanto los separan).

Ahí está el gran logro de la novela: la interacción entre unos personajes creíbles en sus tragedias y que destilan emociones de todo tipo, siempre diferentes, siempre parecidos; con geniales cambios de registro en la narración desde los puntos de vista de cada uno de ellos, a menudo incluso dentro de la misma escena. De esta manera van tejiendo a lo largo de la historia una telaraña, usando diferentes hilos, todos de seda; telaraña que no puede terminar de otra manera que formando un puente que les ayudará a escapar de su destino, unidos por una amistad que se adivina para siempre.

Hay en este libro muchas cosas buenas, espero que os animéis a descubrirlas. También tiene sus fallos, por supuesto: el primero, una pésima traducción (un mal muy extendido hoy en día - cambios de registro mal interpretados, un argot más propio de una película de Alfredo Landa que de lo que se habla en la calle...); el más gordo, un final made in Hollywood que chirría de una manera indecente, pero que no deja de ser un reflejo de esta época bobalicona que nos ha tocado vivir; entremedias, algunos hilos sueltos y costuras simplemente hilvanadas que dejan la historia algo coja (pero claro, de otro modo el libro necesitaría de otras 700 páginas...).

En fin, poco más que decir; un libro lleno de emociones altamente recomendable para almas sensibles, que me ha removido las entrañas y, en alguna ocasión, me ha hecho llorar.

martes, 6 de mayo de 2008

Redescubrimiento, by Doctor BE


Vagando por los pasillos del ala Este, hoy he pasado por delante de la biblioteca y algo me ha hecho empujar suavemente la puerta, entornada; es más ligera de lo que parece y no ha hecho ningún ruido al girar sobre sus goznes. Me ha parecido que estaba esperando ese leve empujoncito, para abrirse orgullosa y mostrar a todos sus tesoros.

Una poca luz indolente atravesaba esas pesadas cortinas que esconden los ventanales, posándose acusadora sobre el polvo acumulado en las mesas. No me he atrevido a fijarme en nada más: he recorrido una estantería con la mano, cerrando los ojos, acariciando los lomos irregulares, y he sacado el libro que me ha producido un cosquilleo especial; lo he abierto al azar y me he tropezado con este párrafo:


"Pintó el Loira. Lento, ancho, sereno, imperturbable. Sus lánguidos bancos de arena, sus postes y sus barcas podridas. Un cormorán a lo lejos. Los pálidos juncos y el azul del cielo. Un azul invernal, metálico, brillante, arrogante, fanfarroneando entre dos nubarrones cansados."


Creo que se me ha escapado un suspiro. Aunque tal vez haya sido la madera vieja, casi vetusta, o los candelabros sin bruñir, o las palabras que se ahogan cuando no pueden escapar de su prisión de papel. Una biblioteca siempre es un lugar con algo de magia. En silencio he pedido permiso para tomar prestado el libro, que ahora descansa junto a mi cama.


Al salir he dejado la puerta abierta.